Columna lumbar - Semiología - Incapacidad laboral
Examen físico de columna lumbar: valoración médico-legal
El examen físico de columna lumbar permite determinar si una lumbalgia, lumbociatalgia, hernia discal, protrusión o alteración informada en una RMN tiene repercusión funcional real y puede vincularse con un accidente, sobreesfuerzo o enfermedad profesional.
Movilidad lumbar
Debe medirse flexión, extensión, inclinaciones y rotaciones, con dolor, rigidez y compensaciones.
Signos radiculares
Lasègue, Bragard y examen neurológico ayudan a diferenciar dolor lumbar de radiculopatía.
Correlación pericial
La clínica debe coincidir con RMN, mecanismo lesional, evolución, antecedentes y tarea habitual.
Importancia del examen físico lumbar
El examen físico lumbar objetiva la movilidad del tronco, el dolor funcional, la marcha, la tolerancia a la bipedestación, la sedestación, la carga, la flexión del tronco y la eventual afectación neurológica de miembros inferiores.
Los estudios complementarios muestran hallazgos anatómicos; el examen físico determina su repercusión funcional. Por eso una RMN alterada no basta para fijar incapacidad si no existe correlación clínica, neurológica y funcional.
Inspección y actitud postural
La inspección debe registrar actitud postural espontánea, rectificación lumbar, escoliosis antálgica, asimetría de hombros o pelvis, inclinación del tronco, rigidez visible, dificultad para incorporarse, dificultad para sentarse o levantarse, marcha espontánea, uso de faja lumbar y conducta funcional observada durante la entrevista.
La clave médico-legal es evaluar la coherencia entre postura, movilidad espontánea, dolor referido y limitación funcional observada. Una conducta antálgica sostenida tiene más valor cuando se mantiene durante todo el examen y coincide con otros hallazgos.
Dolor lumbar y palpación
La palpación debe valorar dolor lumbar central, dolor paravertebral, dolor sacroilíaco, dolor glúteo, dolor irradiado a miembro inferior, dolor sobre apófisis espinosas, dolor muscular, puntos dolorosos, contractura, respuesta antálgica y dolor con cambios posturales.
El dolor lumbar debe localizarse y correlacionarse con movilidad, maniobras radiculares, estudios complementarios, evolución y tarea habitual. El dolor referido aislado, sin limitación objetiva ni signos neurológicos, tiene menor fuerza pericial.
Contractura paravertebral lumbar
La contractura lumbar puede acompañar cuadros dolorosos postraumáticos, sobreesfuerzos o procesos degenerativos. Deben describirse localización unilateral o bilateral, intensidad, persistencia, relación con dolor, relación con movilidad, evolución, respuesta al tratamiento, mecanismo lesional y repercusión funcional.
La contractura lumbar aislada, transitoria o sin limitación funcional objetiva no basta para asignar incapacidad laboral permanente.
Movilidad lumbar
La movilidad lumbar debe evaluar flexión, extensión, inclinación lateral derecha, inclinación lateral izquierda, rotación derecha, rotación izquierda, movilidad activa, dolor durante el movimiento, rigidez, compensaciones y coherencia funcional.
Debe medirse y no describirse solo como dolorosa o disminuida. La medición permite aplicar baremo, comparar evolución y distinguir una limitación persistente de una molestia transitoria.
Flexión lumbar
La flexión lumbar permite inclinar el tronco hacia adelante, levantar objetos, calzarse, agacharse, realizar tareas manuales y ejecutar actividades laborales con carga o posturas forzadas.
El examen debe consignar flexión medida, dolor durante la flexión, limitación para agacharse, compensación de caderas, rigidez, dolor irradiado, distancia dedos-suelo si se usa como dato complementario y repercusión laboral. La pérdida de flexión lumbar debe expresarse objetivamente y relacionarse con la tarea habitual.
Extensión lumbar
La extensión lumbar puede verse limitada por dolor, contractura, artrosis, lesión discal o secuela postraumática. Deben valorarse extensión medida, dolor durante extensión, dolor facetario, rigidez, limitación para bipedestación prolongada, dolor con marcha, síntomas irradiados y repercusión laboral.
Cuando la extensión reproduce dolor irradiado o claudicación, corresponde integrar la semiología con la RMN, la historia clínica y el examen neurológico.
Inclinación lateral y rotación
La valoración debe incluir inclinación lateral derecha, inclinación lateral izquierda, rotación derecha, rotación izquierda, asimetrías, dolor unilateral, contractura, compensación, síntomas irradiados y relación con postura laboral.
Evaluar todos los planos evita una pericia incompleta. En tareas con torsión, carga, manejo de herramientas o posturas forzadas, las inclinaciones y rotaciones pueden ser funcionalmente relevantes.
Maniobras radiculares
Las maniobras radiculares son indispensables cuando se refiere dolor irradiado, parestesias, hipoestesia o pérdida de fuerza en miembros inferiores. Deben incluir Lasègue, Lasègue contralateral, Bragard, maniobras de estiramiento radicular, reproducción de dolor radicular, diferenciación entre dolor lumbar y dolor irradiado, correlación con dermatoma y coherencia con RMN o EMG.
Estas maniobras deben interpretarse dentro del conjunto clínico, neurológico e imagenológico. Una maniobra aislada no reemplaza el análisis de fuerza, sensibilidad, reflejos, marcha y estudios.
Lasègue y maniobras complementarias
El Lasègue debe describirse por lado, ángulo de aparición del dolor, irradiación por debajo de la rodilla, dolor lumbar aislado, dolor glúteo, reproducción de síntomas habituales, maniobra de Bragard, respuesta variable o incoherente y correlación con déficit neurológico.
Un Lasègue positivo debe diferenciar dolor radicular verdadero de dolor lumbar inespecífico o limitación por dolor muscular. El Lasègue contralateral suele tener especial valor cuando reproduce dolor radicular compatible con una compresión discal relevante.
Examen neurológico
El examen neurológico debe incluir fuerza en miembros inferiores, sensibilidad por dermatomas, reflejo rotuliano, reflejo aquiliano, marcha en puntas, marcha en talones, trofismo muscular, comparación bilateral, signos de compromiso radicular y signos de compromiso neurológico severo si existieran.
La presencia de síntomas irradiados exige diferenciar lumbalgia simple de lumbociatalgia o radiculopatía lumbar objetivable.
Fuerza en miembros inferiores
Deben evaluarse flexión de cadera, extensión de rodilla, dorsiflexión de pie, extensión del hallux, flexión plantar, fuerza comparativa bilateral, dolor inhibitorio, déficit segmentario, fatiga y coherencia con la marcha.
La pérdida de fuerza debe corresponder a un patrón clínico compatible y no basarse solo en dolor, temor al movimiento o esfuerzo submáximo. Una debilidad segmentaria coherente con RMN y clínica radicular tiene mayor valor médico-legal.
Sensibilidad
La sensibilidad debe evaluar hipoestesia, parestesias, dolor irradiado, territorios L3, L4, L5 y S1, distribución no metamérica, comparación bilateral y coherencia con estudios.
La alteración sensitiva debe analizarse según distribución anatómica y diferenciarse de neuropatías periféricas, dolor referido inespecífico, patología de cadera o cuadros vasculares.
Reflejos
Los reflejos rotuliano y aquiliano deben compararse bilateralmente, registrando simetría, disminución, abolición, exaltación, correlación con fuerza, correlación con sensibilidad y relación con el nivel radicular sospechado.
Los reflejos ayudan a objetivar compromiso radicular cuando se interpretan junto con fuerza, sensibilidad, RMN y evolución clínica. Una alteración aislada requiere prudencia.
Marcha, puntas y talones
La marcha debe observarse en forma espontánea y durante pruebas dirigidas. Deben valorarse marcha normal, marcha antiálgica, marcha claudicante, dificultad para puntas, dificultad para talones, caída del pie, dolor durante marcha, distancia de marcha limitada, dificultad para subir escaleras y uso de bastón si corresponde.
La marcha en puntas explora especialmente la flexión plantar y el territorio S1; la marcha en talones orienta sobre dorsiflexión y territorio L5. Ambas ayudan a objetivar repercusión funcional y compromiso neurológico.
Diferencia entre lumbalgia y lumbociatalgia
La lumbalgia es dolor localizado en región lumbar, con o sin contractura y limitación funcional. La lumbociatalgia es dolor lumbar con irradiación a miembro inferior, parestesias, alteraciones sensitivas, motoras o reflejas compatibles con compromiso radicular.
No debe confundirse dolor lumbar irradiado inespecífico con radiculopatía lumbar objetivable. Para ampliar este punto, ver lumbociatalgia e incapacidad laboral.
Correlación con RMN lumbar
La RMN debe correlacionarse con protrusiones, hernias discales, deshidratación discal, pinzamiento, artrosis interfacetaria, estenosis foraminal, contacto radicular, compresión radicular, cambios degenerativos, nivel anatómico, clínica neurológica y examen físico.
La RMN lumbar alterada no determina incapacidad si no existe correlación clínico-funcional. La imagen debe explicar la clínica, no reemplazarla.
Nexo causal médico-legal
El nexo causal debe integrar mecanismo traumático o exposición laboral, fecha de inicio, síntomas iniciales, atención médica inicial, diagnóstico, estudios complementarios, tratamiento, rehabilitación, evolución, antecedentes lumbares previos, hallazgos degenerativos, examen físico actual, movilidad medida, signos neurológicos y tarea habitual.
El examen físico actual debe ser compatible con el mecanismo lesional, la evolución y los estudios para fundar nexo causal. Son relevantes el mecanismo lesional, el sobreesfuerzo laboral y las secuelas postraumáticas.
Secuela funcional
Debe diferenciarse lesión inicial, hallazgo de estudio, síntoma, secuela funcional e incapacidad. La lesión inicial puede ser traumatismo lumbar, lumbalgia, lumbociatalgia, hernia discal lumbar o protrusión. El hallazgo de estudio puede ser protrusión, hernia, deshidratación, artrosis, pinzamiento o estenosis. El síntoma puede ser dolor, contractura, rigidez o parestesias.
La secuela funcional es la limitación persistente de movilidad lumbar o el déficit neurológico objetivable. La incapacidad es el porcentaje asignado según baremo sobre esa secuela, no sobre el diagnóstico aislado.
Incapacidad laboral
La incapacidad laboral lumbar debe fundarse en una secuela permanente, objetivable y funcionalmente relevante. Deben valorarse movilidad lumbar medida, dolor funcional, contractura persistente, signos neurológicos, fuerza, sensibilidad, reflejos, marcha, RMN, EMG si corresponde, tratamiento, evolución, tarea habitual, carga, bipedestación, sedestación prolongada y posturas forzadas.
No debe basarse solo en dolor lumbar referido, contractura transitoria, rectificación lumbar aislada, RMN alterada sin correlación clínica, protrusión degenerativa o diagnóstico genérico de lumbalgia. En enfermedades vinculadas al trabajo, también corresponde revisar hernia discal lumbosacra como enfermedad profesional.
Aplicación del baremo
El baremo debe aplicarse sobre la secuela funcional lumbar objetivada, no sobre el diagnóstico o la imagen aislada. Deben consignarse diagnóstico, mecanismo causal, examen físico, flexión lumbar, extensión lumbar, inclinaciones, rotaciones, dolor funcional, contractura, signos neurológicos, fuerza, sensibilidad, reflejos, marcha, estudios complementarios, nexo causal, incapacidad pura, factores de ponderación e incapacidad final.
Para integrar el cálculo deben revisarse baremos, goniometría en el Decreto 549/2025, Baremo SRT Decreto 549/2025, columna vertebral en el Decreto 549/2025 e incapacidad laboral.
Errores frecuentes
- No medir movilidad lumbar.
- Describir “limitación” sin objetivarla.
- Valorar dolor aislado como incapacidad.
- Confundir lumbalgia con lumbociatalgia.
- No realizar examen neurológico.
- No correlacionar RMN con clínica.
- Atribuir protrusiones degenerativas al accidente sin fundamento.
- No analizar antecedentes lumbares.
- No evaluar marcha, puntas y talones.
- Duplicar dolor, contractura, limitación funcional y hallazgos de RMN.
Relación con otras páginas
Lumbociatalgia
Dolor irradiado, signos radiculares, fuerza, sensibilidad, reflejos y valor incapacitante.
Hernia lumbar
Hernia discal, RMN, radiculopatía, mecanismo causal y secuela funcional.
RMN lumbar
Valor y límites de protrusiones, hernias, cambios degenerativos y contacto radicular.
Columna lumbar
Índice de lumbalgia, lumbociatalgia, hernia, RMN, nexo causal e incapacidad.
Preguntas frecuentes
¿Qué debe incluir el examen físico lumbar?
Debe incluir inspección, postura, marcha, palpación, contractura, movilidad medida, maniobras radiculares, Lasègue, fuerza, sensibilidad, reflejos y correlación con RMN.
¿Qué movimientos deben medirse?
Deben medirse flexión, extensión, inclinación lateral derecha e izquierda, rotación derecha e izquierda, con dolor durante el movimiento y compensaciones.
¿Qué importancia tiene el Lasègue?
Ayuda a valorar irritación radicular cuando reproduce dolor irradiado compatible. Debe diferenciarse del dolor lumbar inespecífico o muscular.
¿Cómo se evalúa una lumbociatalgia?
Con topografía del dolor, parestesias, Lasègue, fuerza, sensibilidad, reflejos, marcha, RMN y evolución clínica.
¿Qué valor tiene el examen neurológico?
Permite objetivar o descartar compromiso radicular mediante fuerza, sensibilidad, reflejos, trofismo y coherencia anatómica.
¿Cómo se correlaciona con la RMN?
El nivel de protrusión, hernia, estenosis o contacto radicular debe coincidir con clínica, examen físico, signos neurológicos y evolución.
¿Cuándo existe incapacidad laboral?
Cuando existe una secuela permanente, objetivable y funcionalmente relevante, como limitación lumbar medida o déficit neurológico compatible.
¿Cómo se aplica el baremo?
Se aplica sobre la secuela funcional lumbar objetivada, integrando movilidad, signos neurológicos, estudios, nexo causal y factores de ponderación.
Conclusión médico-legal
La valoración médico-legal de la columna lumbar requiere un examen físico completo que incluya dolor, contractura, movilidad medida, maniobras radiculares, Lasègue, fuerza, sensibilidad, reflejos, marcha, estudios complementarios y tarea habitual. Un análisis técnico permite determinar si existe secuela funcional, nexo causal e incapacidad laboral.
Para una evaluación integral puede solicitarse una pericia médica laboral o realizar una consulta desde contacto.