Codo y antebrazo - Examen físico - Incapacidad laboral
Examen físico de codo y antebrazo: valoración médico-legal
El examen físico permite objetivar si una lesión de codo o antebrazo produce repercusión real sobre movilidad, fuerza, prensión, pronación, supinación, sensibilidad, uso repetitivo del miembro superior y tarea habitual.
Movilidad
Flexión, extensión, pronación y supinación deben medirse en grados.
Fuerza
Debe evaluarse fuerza muscular, prensión, dolor contra resistencia y fatiga.
Neurología
La sensibilidad cubital, Tinel, fuerza intrínseca y EMG se correlacionan clínicamente.
Importancia del examen físico de codo y antebrazo
Los estudios complementarios documentan lesiones anatómicas; el examen físico determina su repercusión funcional. Por eso, una radiografía, ecografía, RMN o EMG alterados no reemplazan la medición de movilidad, fuerza, dolor funcional, sensibilidad y uso laboral del miembro superior.
En medicina legal laboral, el examen debe vincular diagnóstico, mecanismo, evolución, tratamiento, miembro dominante y tarea habitual. Este análisis se integra con el baremo de codo y antebrazo.
Inspección
La inspección debe incluir actitud del miembro superior, alineación del codo, deformidades, aumento de volumen, edema, cicatrices, atrofia muscular, asimetrías, signos inflamatorios, tumefacción olecraniana, uso espontáneo del miembro, protección antiálgica, comparación bilateral y miembro dominante.
Debe observarse cómo el examinado usa el codo y antebrazo al entrar, quitarse ropa, apoyar el brazo, tomar objetos y realizar movimientos espontáneos. Esa observación puede aportar coherencia funcional al examen formal.
Dolor y palpación
La palpación debe localizar dolor en epicóndilo lateral, epitróclea, olécranon, cabeza radial, interlínea articular, antebrazo, tendones, músculos, cicatrices y zonas con calor local o tumefacción. También debe evaluarse dolor al apoyo del codo.
El dolor debe ubicarse anatómicamente y correlacionarse con maniobras, movilidad, fuerza, estudios y mecanismo lesional. No es lo mismo dolor lateral tendinoso, dolor medial cubital, dolor olecraniano por bursitis o dolor articular postraumático.
Movilidad del codo
La movilidad debe evaluarse en forma activa, pasiva y comparativa. Deben medirse flexión, extensión, déficit de extensión, dolor durante el movimiento, rigidez, bloqueo, crepitación, inestabilidad y diferencia con el lado sano.
La limitación funcional de codo debe expresarse en grados. Describirla solo como “dolorosa” o “disminuida” deja la incapacidad insuficientemente fundada.
Flexión y extensión
La flexión y extensión del codo son esenciales para llevar la mano a la boca, levantar objetos, empujar, traccionar, manipular herramientas y realizar tareas de higiene, escritura o carga.
Deben valorarse flexión máxima, extensión completa, déficit de extensión, arco funcional, dolor al final del rango, rigidez postraumática, bloqueo articular, diferencia con el lado sano y repercusión laboral. El déficit de extensión y la pérdida de flexión pueden alterar significativamente el uso funcional del miembro superior.
Pronación y supinación
La pronación y supinación del antebrazo permiten girar la palma hacia abajo o hacia arriba, usar herramientas, girar llaves, abrir frascos, escribir, trabajar con teclado, realizar higiene personal y manipular objetos.
Deben valorarse pronación, supinación, dolor durante la rotación, bloqueo, rigidez, compromiso radiocubital, fracturas asociadas, luxación, cirugía, comparación bilateral y miembro dominante. Puede estar alterada aun con flexión y extensión relativamente conservadas.
Goniometría
La goniometría debe consignar lado afectado, miembro dominante, flexión medida, extensión medida, pronación medida, supinación medida, movilidad activa, movilidad pasiva, dolor durante la medición, comparación bilateral, fecha del examen y si la secuela está estabilizada.
Sin medición goniométrica clara, la incapacidad por limitación funcional de codo o antebrazo queda débilmente sustentada. Puede complementarse con goniometría y Baremo SRT 549/2025.
Fuerza muscular
Debe evaluarse fuerza de flexión de codo, extensión de codo, pronación, supinación, muñeca asociada, dolor contra resistencia, fatiga, pérdida de fuerza comparativa y relación con la tarea habitual.
La pérdida de fuerza debe objetivarse y correlacionarse con lesión, dolor funcional, dominancia y actividad laboral. La debilidad por dolor no debe confundirse sin análisis con lesión neurológica o muscular permanente.
Fuerza de prensión
La fuerza de prensión puede afectarse en epicondilitis, epitrocleitis, neuropatía cubital y secuelas dolorosas del codo. Deben valorarse fuerza de agarre, prensión dolorosa, caída de objetos, dificultad para herramientas, dolor lateral o medial durante agarre, compromiso neurológico, comparación bilateral y miembro dominante.
En tareas manuales, uso de herramientas, carga o trabajo repetitivo, la prensión puede ser más relevante que una movilidad apenas reducida.
Maniobras para epicondilitis
En epicondilitis lateral deben valorarse dolor a la palpación del epicóndilo lateral, dolor con extensión resistida de muñeca, dolor con extensión resistida de dedos, dolor con prensión, dolor con supinación resistida, disminución de fuerza por dolor y correlación con movimientos repetitivos.
La epicondilitis se valora clínicamente con maniobras provocativas y no solo por ecografía o RMN. Si está resuelta o sin déficit funcional objetivo, no justifica incapacidad permanente.
Maniobras para epitrocleitis
En epitrocleitis o epicondilitis medial deben valorarse dolor a la palpación de epitróclea, dolor con flexión resistida de muñeca, dolor con pronación resistida, dolor con prensión, dolor medial de codo, relación con fuerza de agarre y correlación con tareas repetitivas.
La epitrocleitis requiere coherencia entre dolor medial, maniobras contra resistencia, exposición laboral, tratamiento y evolución.
Evaluación de bursitis olecraniana
En bursitis olecraniana o higroma de codo deben consignarse aumento de volumen posterior, dolor sobre olécranon, consistencia del higroma, signos inflamatorios, calor local, dolor al apoyo, cicatrices de punción o cirugía, movilidad del codo, recidivas y repercusión en la tarea habitual.
La bursitis o higroma debe valorarse por dolor funcional, movilidad y limitación para tareas con apoyo directo del codo, no por el aumento de volumen aislado.
Evaluación de fracturas y luxaciones
En fracturas de codo y luxaciones de codo, el examen debe valorar deformidad residual, cicatrices quirúrgicas, rigidez, bloqueo, inestabilidad, dolor articular, crepitación, flexión, extensión, pronación, supinación, fuerza, estudios postquirúrgicos y consolidación.
El examen físico debe determinar el resultado funcional final, especialmente movilidad y pronosupinación. La existencia de fractura o luxación previa no equivale por sí sola a incapacidad si no queda secuela objetiva.
Evaluación neurológica y nervio cubital
En neuropatía cubital deben valorarse parestesias en cuarto y quinto dedo, hipoestesia en territorio cubital, dolor medial de codo, signo de Tinel cubital, fuerza intrínseca de la mano, separación y aproximación de dedos, pinza, atrofia interósea, garra cubital si existiera, EMG y comparación bilateral.
La neuropatía cubital debe correlacionarse con clínica, examen sensitivo-motor y estudios electrofisiológicos. Si los síntomas no son cubitales, deben considerarse otros diagnósticos, como túnel carpiano o compromiso cervical.
Cicatrices y secuelas quirúrgicas
Debe consignarse localización de cicatrices, longitud, adherencia, dolor, sensibilidad, signos inflamatorios, limitación asociada, cirugía de fractura, cirugía por luxación, bursectomía, liberación del nervio cubital, material de osteosíntesis y complicaciones.
La cirugía no determina incapacidad por sí misma; debe valorarse la función residual, movilidad, fuerza, dolor, sensibilidad y repercusión laboral.
Correlación con estudios complementarios
El examen debe correlacionarse con estudios complementarios de codo y antebrazo: radiografías, tomografía, RMN, ecografía, EMG, estudios postquirúrgicos, informes quirúrgicos, informes de rehabilitación y estudios evolutivos.
Los estudios muestran la lesión; el examen físico demuestra su repercusión funcional. Un EMG, una ecografía o una radiografía no reemplazan la medición clínica de la secuela.
Nexo causal médico-legal
El nexo causal debe integrar mecanismo traumático o exposición laboral, región afectada, síntomas iniciales, documentación médica, diagnóstico, estudios complementarios, tratamiento, cirugía si existió, evolución, antecedentes previos, examen físico actual, secuela funcional y tarea habitual.
El examen físico actual debe ser compatible con la lesión inicial, los estudios y la evolución para fundar nexo causal. Si los hallazgos son discordantes, debe explicarse la razón médica.
Secuela funcional
Debe diferenciarse lesión inicial, hallazgo de estudio, síntoma, secuela funcional e incapacidad. La lesión inicial puede ser fractura, luxación, tendinitis, bursitis, epicondilitis, epitrocleitis o neuropatía; el hallazgo de estudio es anatómico o electrofisiológico; el síntoma es dolor, molestia, parestesias o rigidez referida.
La secuela funcional es el déficit persistente de movilidad, pronosupinación, fuerza, sensibilidad o uso laboral del miembro. La incapacidad es el porcentaje asignado según baremo a esa secuela.
Incapacidad laboral
La incapacidad laboral de codo y antebrazo debe fundarse en una secuela permanente, objetivable y funcionalmente relevante. Debe valorar movilidad de codo, flexión, extensión, pronación, supinación, fuerza, prensión, dolor funcional, sensibilidad, miembro dominante, cicatrices, estudios complementarios, tratamiento y tarea habitual.
No debe basarse solo en dolor referido, ecografía alterada sin déficit, EMG sin correlato clínico, radiografía alterada sin examen funcional, cirugía sin secuela actual o diagnóstico aislado.
Aplicación del baremo
El baremo debe aplicarse sobre la secuela funcional objetivada y no sobre el diagnóstico aislado. Deben consignarse diagnóstico, lado afectado, miembro dominante, mecanismo causal, examen físico, flexión medida, extensión medida, pronación medida, supinación medida, fuerza, prensión, dolor funcional, sensibilidad, estudios complementarios, secuela funcional, nexo causal, incapacidad pura, factores de ponderación si corresponden e incapacidad final.
Para el encuadre regional corresponde revisar codo y antebrazo en el baremo, limitación funcional de codo, pronosupinación y baremos.
Errores frecuentes
- No medir flexión y extensión.
- Omitir pronación y supinación.
- No valorar miembro dominante.
- No evaluar fuerza de prensión.
- No realizar maniobras contra resistencia.
- No examinar sensibilidad cubital.
- No correlacionar EMG con clínica.
- No diferenciar dolor tendinoso de secuela funcional.
- No correlacionar estudios con examen físico.
- Aplicar baremo sin secuela objetiva.
Relación con otros temas del cluster
Codo y antebrazo
Índice regional sobre lesiones, estudios, examen físico, baremo y secuelas.
Estudios complementarios
Radiografía, tomografía, RMN, ecografía, EMG y correlación funcional.
Epicondilitis lateral
Dolor lateral, maniobras resistidas, prensión, tareas repetitivas y secuela.
Epitrocleitis
Dolor medial, flexión de muñeca, pronación resistida, fuerza y exposición laboral.
Neuropatía cubital
Sensibilidad, Tinel, EMG, fuerza intrínseca, atrofia y función manual.
Pericias médicas laborales
Análisis técnico de examen físico, estudios, secuela, nexo causal y baremo.
Preguntas frecuentes
¿Qué debe incluir el examen físico de codo?
Debe incluir inspección, dolor localizado, palpación, flexión, extensión, pronación, supinación, fuerza, prensión, sensibilidad, maniobras tendinosas, evaluación del nervio cubital, comparación bilateral y miembro dominante.
¿Por qué es importante medir pronación y supinación?
Porque permiten girar la palma hacia abajo o arriba y son esenciales para herramientas, llaves, higiene, escritura, teclado y manipulación de objetos.
¿Qué maniobras se usan para epicondilitis?
Dolor a la palpación del epicóndilo lateral, extensión resistida de muñeca o dedos, prensión dolorosa y supinación resistida, siempre correlacionadas con la tarea y evolución.
¿Cómo se evalúa la epitrocleitis?
Con dolor en epitróclea, flexión resistida de muñeca, pronación resistida, prensión dolorosa y relación con tareas repetitivas o fuerza de agarre.
¿Cómo se examina la neuropatía cubital?
Con síntomas en cuarto y quinto dedo, sensibilidad cubital, Tinel en codo, fuerza intrínseca, pinza, atrofia interósea, garra cubital si existiera y correlación con EMG.
¿Qué importancia tiene el miembro dominante?
La afectación del miembro dominante puede tener mayor repercusión laboral, especialmente en tareas manuales, prensión sostenida, herramientas o movimientos repetitivos.
¿Cómo se correlaciona con estudios complementarios?
Los estudios muestran lesión o compromiso neurológico; el examen físico demuestra si eso afecta movilidad, fuerza, prensión, sensibilidad o uso laboral.
¿Cómo se calcula la incapacidad?
Se calcula sobre una secuela permanente y objetivable, integrando movilidad medida, pronosupinación, fuerza, prensión, sensibilidad, estudios, nexo causal, miembro dominante y baremo.
Conclusión médico-legal
La valoración médico-legal de codo y antebrazo requiere un examen físico completo que incluya inspección, dolor localizado, flexión, extensión, pronación, supinación, fuerza, prensión, sensibilidad, maniobras tendinosas, evaluación del nervio cubital, estudios complementarios y tarea habitual. Un análisis técnico permite determinar si existe secuela permanente, nexo causal e incapacidad laboral.