Traumatismos laborales

Estudios complementarios en traumatismos laborales

Los estudios complementarios aportan evidencia objetiva, pero su valor pericial depende de la correlación con mecanismo lesional, cronología, clínica, examen físico, evolución y secuela funcional.

Un estudio complementario alterado no equivale automáticamente a incapacidad laboral. La incapacidad se determina por una secuela funcional permanente, objetivable y correlacionada con el examen físico.

Valor médico-legal de los estudios

Los estudios complementarios permiten documentar lesiones óseas, articulares, musculares, tendinosas, ligamentarias, vasculares o nerviosas luego de un traumatismo laboral. También ayudan a diferenciar lesión aguda, hallazgo crónico, patología degenerativa, complicación o secuela postraumática.

La Resolución SRT 7/2026 aprobó un protocolo de estudios mínimos para valorar daño corporal y determinar incapacidad en casos con secuelas incapacitantes derivadas de contingencias laborales. Ese marco refuerza la necesidad de documentación objetiva, pero no elimina la exigencia de correlación clínica.

Radiografías

Las radiografías suelen ser el primer estudio en traumatismos, especialmente para descartar o confirmar fracturas, luxaciones, fisuras, alteraciones de eje o secuelas óseas. Pueden aportar datos sobre consolidación, mala consolidación, pseudoartrosis, artrosis postraumática, material de osteosíntesis y signos degenerativos previos.

La radiografía documenta lesión ósea, pero debe correlacionarse con dolor, movilidad, fuerza, marcha o función del segmento afectado. Una radiografía con hallazgo antiguo o degenerativo no prueba por sí sola nexo causal ni incapacidad.

Tomografía computada

La tomografía computada es útil cuando se requiere mayor precisión anatómica, especialmente en fracturas complejas, compromiso articular, pseudoartrosis o mala consolidación. Permite valorar trazo fracturario, conminución, desplazamiento, escalón articular, consolidación, falta de unión, material quirúrgico, deformidad y artrosis postraumática.

La tomografía puede precisar la anatomía lesional, pero no reemplaza la valoración funcional. En pseudoartrosis de tibia, por ejemplo, debe integrarse con dolor en foco, estabilidad, marcha, apoyo y evolución; ver pseudoartrosis de tibia e incapacidad.

Resonancia magnética

La resonancia magnética tiene valor para valorar partes blandas, articulaciones, ligamentos, tendones, edema óseo, lesiones meniscales, discopatías, roturas tendinosas o secuelas postraumáticas no visibles en radiografías. Puede informar lesión ligamentaria, lesión meniscal, rotura tendinosa, contusión ósea, fractura oculta, hernia o protrusión discal, sinovitis, derrame articular, lesiones osteocondrales y cambios degenerativos.

La RMN debe interpretarse según mecanismo traumático, cronología, examen físico y evolución clínica. Para profundizar, ver RMN de rodilla con valor médico-legal y errores en interpretación de RMN en pericias.

Ecografía

La ecografía es útil para lesiones musculares, tendinosas, hematomas, colecciones, bursitis, cicatrices y lesiones superficiales de partes blandas. Puede aportar datos sobre hematomas, desgarros musculares, tendinopatías, roturas tendinosas, líquido en vainas tendinosas, cuerpos extraños, cicatrices adheridas y evolución de partes blandas.

La ecografía puede documentar lesiones de partes blandas, pero la incapacidad requiere secuela funcional persistente. Debe correlacionarse con fuerza, movilidad, dolor localizado y función laboral.

Electromiograma

El electromiograma y los estudios de conducción nerviosa tienen valor ante sospecha de lesión nerviosa periférica, radiculopatía, atrapamiento nervioso o déficit neurológico postraumático. Deben analizar nervio comprometido, nivel probable de lesión, compromiso sensitivo, compromiso motor, signos de denervación, severidad, cronicidad, fuerza, sensibilidad, reflejos y compatibilidad con el mecanismo traumático.

El EMG alterado no fija incapacidad por sí solo; debe correlacionarse con déficit neurológico funcional. Para casos regionales, ver EMG de mano y muñeca y lesiones vasculares y nerviosas de pierna.

Ecografía Doppler

El Doppler se utiliza cuando hay sospecha de compromiso vascular arterial o venoso luego de un traumatismo. Puede ser útil ante edema persistente, alteración de pulsos, frialdad distal, cambios de coloración, dolor vascular, sospecha de trombosis venosa, hematoma compresivo, lesión arterial o insuficiencia venosa postraumática.

Debe indicarse ante signos vasculares concretos y correlacionarse con el examen físico: pulsos, temperatura, coloración, edema, trofismo, relleno capilar y marcha.

Laboratorio e informes quirúrgicos

El laboratorio rara vez define incapacidad por sí solo, pero puede aportar datos sobre infección, inflamación, osteomielitis, anemia, complicaciones postquirúrgicas, alteraciones metabólicas, factores personales relevantes y evolución clínica.

Los informes quirúrgicos pueden tener gran valor médico-legal porque documentan hallazgos directos no siempre visibles en imágenes: diagnóstico intraoperatorio, lesión real encontrada, técnica utilizada, reparación realizada, material de osteosíntesis, complicaciones, injertos, suturas, reconstrucciones, estado de tejidos e indicaciones postoperatorias.

Estudios evolutivos

En traumatismos no alcanza siempre con un estudio aislado. Deben analizarse estudio inicial, controles, evolución radiográfica, consolidación, persistencia o resolución de edema, cambios postquirúrgicos, complicaciones, estudios posteriores al alta y comparación temporal.

Los estudios evolutivos permiten diferenciar lesión aguda, secuela, hallazgo crónico, complicación o patología previa. La fecha del estudio es tan importante como el hallazgo informado.

Correlación con examen físico

Todo estudio debe correlacionarse con el examen físico postraumático: dolor localizado, movilidad, fuerza, sensibilidad, estabilidad, marcha, apoyo, cicatrices, edema, deformidad, trofismo, maniobras específicas, comparación bilateral y coherencia clínico-funcional.

El estudio complementario muestra una lesión o un hallazgo anatómico; el examen físico demuestra su repercusión funcional. Sin esa correlación, el cálculo de incapacidad queda insuficientemente fundado.

Estudios y nexo causal

El estudio complementario puede contribuir al nexo causal, pero no lo reemplaza. Deben integrarse fecha del accidente, fecha del estudio, mecanismo lesional, región afectada, síntomas iniciales, lesión informada, hallazgos agudos o crónicos, antecedentes previos, evolución clínica y examen actual.

El nexo causal no surge del estudio aislado, sino de la concordancia entre hecho, clínica, imagen, evolución y secuela funcional.

Estudios e incapacidad laboral

Los estudios complementarios no determinan por sí mismos el porcentaje de incapacidad laboral. Deben valorarse diagnóstico, lesión anatómica, secuela funcional, movilidad medida, fuerza, sensibilidad, estabilidad, marcha, dolor funcional, tratamiento realizado, evolución y baremo aplicable.

No debe basarse incapacidad solo en RMN alterada sin examen físico patológico, radiografía con hallazgo antiguo, ecografía con cambios leves, EMG alterado sin déficit funcional, estudio aislado sin nexo causal o hallazgo degenerativo incidental.

Aplicación del baremo

El baremo debe aplicarse sobre la secuela funcional comprobada y no sobre el hallazgo de imagen aislado. Deben consignarse diagnóstico, estudio complementario utilizado, mecanismo causal, región afectada, examen físico, secuela funcional, movilidad, fuerza, sensibilidad, estabilidad, marcha, nexo causal, incapacidad pura, factores de ponderación si corresponden e incapacidad final.

Para completar el encuadre corresponde revisar traumatismos y baremo de incapacidad, baremos médico-legales y el Baremo SRT 549/2025.

Errores frecuentes

  • Fijar incapacidad solo por RMN.
  • No correlacionar estudios con examen físico.
  • No diferenciar lesión aguda de hallazgo degenerativo.
  • No revisar fecha del estudio ni estudios evolutivos.
  • No valorar protocolo quirúrgico.
  • No solicitar EMG ante déficit neurológico persistente.
  • No solicitar Doppler ante signos vasculares.
  • No fundamentar nexo causal.
  • Usar estudios incompletos o incongruentes sin explicar sus límites.
  • Aplicar baremo sin secuela funcional objetiva.

Preguntas frecuentes

¿Qué valor tiene una radiografía?

Permite documentar fracturas, luxaciones, consolidación, eje, material quirúrgico y cambios óseos, pero debe correlacionarse con la función residual.

¿Cuándo se solicita tomografía?

Cuando se necesita mayor detalle anatómico en fracturas complejas, compromiso articular, pseudoartrosis, mala consolidación o planificación quirúrgica.

¿Qué aporta una ecografía?

Puede mostrar lesiones musculares o tendinosas, hematomas, colecciones, bursitis, cuerpos extraños, cicatrices y evolución de partes blandas.

¿Cómo se relaciona el estudio con el nexo causal?

Por concordancia entre fecha, mecanismo, topografía, síntomas iniciales, hallazgos agudos o crónicos, evolución y examen físico actual.

Conclusión médico-legal

La valoración médico-legal de los estudios complementarios en traumatismos requiere correlacionar radiografías, RMN, tomografía, ecografía, EMG o Doppler con el mecanismo lesional, la documentación inicial, la evolución, el examen físico y la secuela funcional. Un análisis técnico permite determinar si el hallazgo tiene relevancia causal e incapacitante.

Consultar por una evaluación médico-legal de estudios