Semiología - Rodilla - Pericia médica
Examen físico de rodilla: valoración médico-legal
El examen físico de rodilla es central para determinar si una lesión documentada en estudios complementarios tiene verdadera repercusión funcional. La RMN puede mostrar una lesión anatómica, pero la incapacidad debe fundarse en movilidad, estabilidad, marcha, dolor objetivable y secuela funcional.
Función
La rodilla debe evaluarse en carga, marcha, flexión, extensión, escaleras, cuclillas y tolerancia al apoyo.
Estabilidad
Las pruebas ligamentarias deben correlacionarse con sensación de falla, RMN, antecedentes y repercusión laboral.
Correlación
El hallazgo anatómico solo adquiere valor pericial cuando coincide con clínica, examen físico y evolución.
Importancia del examen físico de rodilla
En accidentes de trabajo, lesiones meniscales, lesión de ligamento cruzado anterior, dolor residual, inestabilidad o secuelas quirúrgicas, el examen físico permite pasar del diagnóstico nominal a la valoración funcional. La pericia debe explicar qué hallazgos fueron positivos, cuáles fueron negativos y cómo se relacionan con el mecanismo lesional y la tarea habitual.
El dolor aislado, una RMN alterada o el antecedente de cirugía no justifican por sí solos incapacidad permanente. La conclusión médico-legal debe apoyarse en signos reproducibles, comparación bilateral y mediciones controlables.
Inspección
La inspección debe realizarse con el paciente de pie, sentado, acostado y durante la marcha. Debe valorar alineación del miembro inferior, genu varo, genu valgo, recurvatum, aumento de volumen, edema, derrame articular, hipotrofia muscular, cicatrices, deformidades, actitud en flexión, uso de rodillera, uso de bastón y comparación con la rodilla contralateral.
Este primer paso permite detectar signos visibles de secuela, cirugía, desuso, inflamación, mala alineación o conducta funcional incompatible con el relato. También ayuda a diferenciar hallazgos traumáticos, degenerativos, constitucionales o bilaterales.
Marcha y apoyo
La marcha permite objetivar la repercusión funcional real de la lesión de rodilla. Debe describirse si la marcha es normal, antiálgica, claudicante, con renguera, con apoyo completo o parcial, con dolor al apoyo o con sensación de inestabilidad.
También debe observarse la capacidad para subir y bajar escaleras, ponerse en cuclillas, arrodillarse, levantarse de una silla, girar con el pie fijo y sostener bipedestación. El uso de bastón, rodillera u ortesis debe registrarse, pero su presencia no reemplaza la evaluación objetiva de la función.
Dolor, edema y derrame articular
El dolor debe localizarse y correlacionarse con hallazgos objetivos. Deben consignarse dolor anterior, medial, lateral, posterior, retropatelar, dolor a la palpación de interlíneas, dolor con carga y dolor durante la movilidad.
El edema, el derrame articular, el choque rotuliano, el aumento de temperatura y otros signos inflamatorios deben interpretarse junto con antecedentes, cronología, estudios y evolución. El dolor aislado, sin limitación funcional ni hallazgos reproducibles, no alcanza para fundar incapacidad permanente.
Movilidad de rodilla
La movilidad debe medirse en grados y no describirse de manera genérica. Deben valorarse flexión, extensión, déficit de extensión, rigidez, bloqueo, resalto, dolor durante el movimiento, movilidad activa, movilidad pasiva y comparación bilateral.
La limitación para cuclillas, escaleras, arrodillarse o caminar distancias prolongadas debe vincularse con la medición objetiva. Para profundizar este punto puede revisarse la guía sobre limitación funcional de rodilla.
Goniometría
La goniometría permite objetivar el rango de movilidad articular. Deben consignarse flexión medida, extensión medida, déficit de extensión, dolor durante la medición, movilidad activa y pasiva, comparación con la rodilla contralateral, fecha del examen y estabilidad de la secuela.
Sin medición goniométrica, la incapacidad por limitación funcional de rodilla queda insuficientemente fundada. La aplicación del baremo debe conectarse con la secuela medida y con los criterios desarrollados en rodilla y baremo de incapacidad.
Estabilidad ligamentaria
La estabilidad debe evaluarse con maniobras adecuadas al caso: Lachman, cajón anterior, cajón posterior, pivot shift si corresponde, bostezo medial, bostezo lateral y pruebas de estrés varo-valgo. También deben consignarse sensación de falla, episodios de inestabilidad, uso de rodillera y antecedentes de reconstrucción ligamentaria.
La lesión ligamentaria debe correlacionarse con inestabilidad clínica, mecanismo lesional, estudios complementarios, tratamiento y repercusión funcional. En lesiones del ligamento cruzado anterior, ver rotura de LCA e incapacidad laboral.
Maniobras meniscales
La evaluación meniscal debe incluir dolor en interlínea articular, McMurray, Apley, Thessaly cuando corresponda, bloqueo, resalto, derrame recurrente, dolor con giro, dolor en cuclillas, antecedente de meniscectomía y limitación funcional residual.
Una lesión meniscal informada en RMN debe correlacionarse con clínica y examen físico para tener valor incapacitante. No toda imagen meniscal es traumática, laboral o funcionalmente relevante.
Evaluación rotuliana
La evaluación femoropatelar debe considerar dolor retropatelar, crepitación femoropatelar, movilidad rotuliana, signo de cepillo, aprehensión rotuliana, dolor al subir o bajar escaleras, dolor en cuclillas, luxación o subluxación rotuliana, condropatía y artrosis femoropatelar.
Los hallazgos femoropatelares degenerativos deben diferenciarse de secuelas traumáticas o laborales. La condropatía o la artrosis solo tienen valor incapacitante cuando generan repercusión funcional objetivable y causalmente fundada.
Fuerza muscular
La fuerza de cuádriceps e isquiotibiales debe evaluarse con extensión y flexión contra resistencia, comparación bilateral, dolor durante la fuerza, fatiga, atrofia y capacidad funcional observada. La dificultad para subir escaleras o levantarse de una silla puede orientar pérdida funcional, pero debe correlacionarse con el examen.
La pérdida de fuerza puede ser tan relevante como la limitación de movilidad cuando afecta la función laboral. Debe diferenciarse dolor inhibitorio, desuso, falta de colaboración, lesión neurológica o secuela articular real.
Trofismo y perímetros
La medición comparativa ayuda a objetivar atrofia o edema persistente. Deben consignarse perímetro de muslo, perímetro de pierna, punto exacto de medición, comparación bilateral, hipotrofia cuadricipital, trofismo cutáneo y evolución.
La diferencia de perímetros debe medirse de manera reproducible y correlacionarse con fuerza, marcha, dolor y antecedente de inmovilización, cirugía o rehabilitación.
Cicatrices y antecedentes quirúrgicos
Cuando existió cirugía deben registrarse artroscopía, reconstrucción ligamentaria, meniscectomía, sutura meniscal, osteosíntesis, artroplastia si corresponde, cicatrices quirúrgicas, dolor cicatrizal, adherencias, infección postquirúrgica y rehabilitación realizada.
La cirugía de rodilla no implica automáticamente incapacidad. Debe valorarse la secuela funcional final: movilidad residual, estabilidad, dolor objetivable, fuerza, marcha, derrame persistente y tolerancia a la tarea habitual.
Correlación con RMN
La RMN de rodilla puede documentar lesiones meniscales, ligamentarias, condropatías, edema óseo, derrame, artrosis o secuelas quirúrgicas, pero su valor pericial depende de la correlación clínica.
Deben analizarse fecha de la RMN, lesión informada, compatibilidad con el mecanismo, hallazgos degenerativos, lesión aguda o crónica, dolor, maniobras positivas, movilidad, estabilidad y evolución. No corresponde fijar incapacidad solo por una RMN alterada si el examen físico es normal.
Nexo causal médico-legal
El nexo causal de una lesión de rodilla surge de la concordancia entre mecanismo, clínica inicial, estudios, examen físico y evolución. Deben integrarse caída, torsión, golpe directo, sobreesfuerzo, documentación inicial, síntomas inmediatos, estudios complementarios, tratamiento, cirugía si existió, rehabilitación, antecedentes y cambios degenerativos.
El análisis también debe considerar causas alternativas: gonartrosis previa, lesión meniscal degenerativa, cirugías anteriores, desviaciones axiales, sobrepeso, actividad deportiva o dolor previo. Para el marco general, ver mecanismo lesional y accidentes de trabajo.
Secuela funcional
Conviene diferenciar cuatro planos: lesión anatómica, síntoma, secuela funcional e incapacidad. La lesión anatómica es el hallazgo meniscal, ligamentario, óseo o condral. El síntoma es dolor, molestia o sensación de inestabilidad. La secuela funcional es limitación de movilidad, inestabilidad, marcha alterada, pérdida de fuerza o restricción objetiva. La incapacidad es el porcentaje asignado según baremo.
Una secuela postraumática debe ser permanente, objetivable, funcionalmente relevante y compatible con el hecho analizado. Este criterio se relaciona con la guía de secuelas postraumáticas e incapacidad.
Incapacidad laboral
La incapacidad laboral de rodilla debe fundarse en una secuela permanente, objetivable y funcionalmente relevante. Deben valorarse movilidad, estabilidad, dolor funcional, marcha, fuerza, atrofia, derrame persistente, bloqueo, cirugía, estudios complementarios, tarea habitual y necesidad de escaleras, carga, cuclillas o bipedestación.
No debe basarse solo en dolor referido, diagnóstico aislado, RMN patológica, antecedente quirúrgico sin secuela o accidente sin déficit funcional residual.
Aplicación del baremo
El baremo debe aplicarse sobre la secuela funcional de rodilla y no sobre el diagnóstico aislado. Deben consignarse diagnóstico, rodilla afectada, mecanismo causal, movilidad medida, estabilidad, maniobras positivas, marcha, fuerza, estudios complementarios, tratamiento realizado, secuela funcional, nexo causal, incapacidad pura, factores de ponderación si corresponden e incapacidad final.
Para completar el cálculo deben revisarse rodilla y baremo, limitación funcional de rodilla, baremos médicos, el Baremo SRT 549/2025 y los criterios generales de incapacidad laboral.
Errores frecuentes
- Fijar incapacidad solo por RMN.
- No medir flexión y extensión.
- No evaluar estabilidad ligamentaria.
- No realizar maniobras meniscales.
- No observar marcha.
- No evaluar fuerza de cuádriceps.
- No medir perímetros.
- No diferenciar lesión traumática de degenerativa.
- No revisar cirugía y rehabilitación.
- Aplicar baremo sin secuela funcional objetiva.
Relación con otros temas del clúster
Rodilla
Índice del clúster sobre lesiones meniscales, LCA, RMN, limitación funcional, baremo e incapacidad.
Lesión meniscal
Mecanismo traumático, RMN, maniobras, cirugía, secuelas y nexo causal.
Rotura de LCA
Inestabilidad, Lachman, RMN, cirugía, rehabilitación y repercusión laboral.
RMN de rodilla
Interpretación médico-legal y correlación con síntomas, maniobras y evolución.
Limitación funcional
Flexión, extensión, goniometría, dolor, rigidez y aplicación del baremo.
Rodilla y baremo
Criterios de cálculo, secuela funcional, capacidad restante y factores de ponderación.
Enlaces relacionados
Examen físico de pierna
Marcha, fuerza, sensibilidad, perímetros, cicatrices y secuelas de tibia y peroné.
Limitación funcional de tobillo
Evaluación regional vecina para secuelas que modifican apoyo, marcha y bipedestación.
Mecanismo lesional
Compatibilidad entre hecho, lesión anatómica, clínica inicial y evolución.
Secuelas postraumáticas
Diferencia entre lesión inicial, síntoma, secuela permanente e incapacidad.
Goniometría laboral
Medición objetiva de movilidad articular para aplicación del baremo.
Pericias médicas laborales
Evaluación técnica de lesiones, secuelas, causalidad e incapacidad.
Preguntas frecuentes
¿Qué debe incluir el examen físico de rodilla?
Debe incluir inspección, marcha, apoyo, dolor localizado, edema, derrame, movilidad activa y pasiva, goniometría, estabilidad ligamentaria, maniobras meniscales, evaluación rotuliana, fuerza, trofismo, perímetros, cicatrices y correlación con RMN.
¿Qué maniobras se usan para meniscos?
Se utilizan dolor de interlínea, McMurray, Apley, Thessaly cuando corresponde, evaluación de bloqueo, resalto, derrame recurrente y dolor con giro o cuclillas.
¿Qué maniobras se usan para ligamentos?
Según el caso pueden utilizarse Lachman, cajón anterior, cajón posterior, pivot shift, bostezo medial, bostezo lateral y pruebas de estrés varo-valgo.
¿Qué importancia tiene la marcha?
La marcha muestra la repercusión funcional real de la rodilla durante carga y desplazamiento. Permite valorar claudicación, dolor al apoyo, inestabilidad, necesidad de asistencia y tolerancia a escaleras o bipedestación.
¿Qué valor tiene la RMN?
La RMN documenta lesiones anatómicas, pero no reemplaza el examen físico. Su valor médico-legal depende de la correlación con mecanismo, síntomas, movilidad, estabilidad, maniobras y evolución.
¿Una lesión meniscal siempre genera incapacidad?
No. La lesión meniscal debe generar una secuela funcional permanente, objetivable y causalmente relacionada con el hecho o la tarea reclamada.
¿Una rotura de LCA siempre genera incapacidad?
No necesariamente. Deben valorarse estabilidad clínica, cirugía, rehabilitación, episodios de falla, movilidad, fuerza, marcha y repercusión laboral residual.
¿Cómo se aplica el baremo?
Se aplica sobre la secuela funcional comprobada: movilidad medida, estabilidad, fuerza, marcha, dolor objetivable, cirugía, estudios, nexo causal, incapacidad pura y factores de ponderación cuando correspondan.
Conclusión médico-legal
La valoración médico-legal de la rodilla requiere un examen físico completo que incluya inspección, marcha, movilidad, goniometría, estabilidad ligamentaria, maniobras meniscales, fuerza, perímetros y correlación con estudios complementarios. Un análisis técnico permite determinar si existe secuela funcional permanente, nexo causal e incapacidad laboral.